Esta entrada la quería escribir desde hace tiempo, y puede que a muchos les parezca muy “ñoño” pelear por algo que bien podría parecer insignificante; pero siempre me ha gustado mucho esforzarme (aunque no todas las veces se logre) por utilizar bien las palabras del lenguaje español, es por esto que muchas veces me asaltan este tipo de “dudas retóricas ” y no quedo tranquilo hasta estar seguro que utilizo bien determinado término.
Es muy común que las diferentes profesiones o roles sociales traigan consigo términos, acrónimos o palabras que para las culturas tercermundistas terminan convirtiéndose en anglicismos cuando son adoptados por la lengua española o en términos polémicos cuando se trata de buscar una traducción al español de dicho término. Es muy común, que un error de traducción se vaya transfiriendo y propagando con el paso del tiempo, por ejemplo, uno escucha un término técnico nuevo de alguien que lo tradujo mal al español, pero por omisión asumimos que esta bien dicho/traducido y ya lo comenzamos a utilizar así sin más ni más, luego viene alguien que nos escucha ese termino (que habíamos escuchado nosotros antes) y también lo comienza a usar y luego se lo dice a otro y ese otro también lo dice y otro lo escucha… (Ya me entienden la idea ¿verdad?)
